ESPECIAL: LA CONSTRUCCIÓN DE "XUPI"

«Xupi» y su viaje a “Ítaca”

Articulo de opinión

por Maria Llompart

La idea apareció hace más de 17 años entre dos parejas de buenos amigos, Loli & Jaume, mis padres, y Jordi & Sedes. Un bote para disfrutar del mar y el viento menorquín durante los futuros años de jubilación. Pero la idea y el proyecto quedaron aparcados, en punto muerto, durante 10 años porque la vida tenía otros planes y nuestra madre emprendió su viaje hacia el infinito. La madera y el material preparado quedaron olvidados en un rincón del taller de “Sa Colàrsega”. El “Mestre d’Aixa” necesitó un largo tiempo para recuperar la energía, la fuerza y la inspiración necesarias para comenzar la construcción de este último bote tan especial.

Hace 6 años, las máquinas del taller se encendieron de nuevo, el olor a serrín inundó Es Pla de Sant Joan y el “Mestre d’Aixa” empezó a serrar las primeras cuadernas. Y así empezó un proceso creativo lento y minucioso que duró 4 años. Los que hemos tenido la suerte y el privilegio de acompañar al “Mestre d’Aixa” durante estos años podemos asegurar que es una persona que hace las cosas a su ritmo, constante y meticuloso. A fuego lento y con una gran dosis de paciencia, ha dado cuerpo y forma a un bote único, medio menorquín, medio faluca egipcia que es una auténtica joya, una obra que perdurará más allá de nuestras vidas. “Xupi”, un nombre que surgió en unos años de viajes familiares navegando por el rio Nilo de Egipto, es mucho más que un bote, es la obra inmortal de nuestro faraón.

El proceso de creación de “Xupi” también ha representado una oportunidad única: la de viajar en el tiempo y contemplar, con calma y tranquilidad, como eran los trabajos ancestrales de un oficio artesano que crea arte y belleza con las manos. Toda una lección de vida ante un mundo que gira de cada vez a un ritmo más frenético y acelerado. Y junto a ese viaje en el tiempo, “Xupi” ha sido un regalo de aprendizaje y formación para que mi hermano pequeño, quien ahora representa el relevo generacional del oficio de “Mestre d’Aixa”, haya aprendido las técnicas más antiguas con detalle y precisión.

Además del día de inicio de la construcción de “Xupi”, hay dos fechas especiales imposibles de olvidar:

El 21 de junio de 2015 se colocaron las letras con el nombre de “Xupi” y se hicieron los últimos retoques. Llegó el día de la botadura. Empujada con la ayuda de amigos y familiares abandonó para siempre el taller dónde nació. “Xupi” fue lanzada al mar con una botadura emotiva y auténtica, como se hacía antiguamente en Sa Colàrsega del puerto de Ciutadella. Un momento muy especial que siempre guardaremos en la memoria.

El 3 de septiembre de 2016 “Xupi” se vistió de gala para navegar rumbo a un día lleno de magia y belleza: mi boda en Sa Farola. En la vida hay imágenes, lugares y momentos que son sagrados, instantes dónde el tiempo se para y una ventana se abre en el cielo. Ni en mis mejores sueños me habría imaginado que toda esa madera llena de polvo y apilada durante años en el taller se convertiría algún día en una faluca nupcial y ser la protagonista de un día marinero irrepetible, único y mágico. 

El viaje de “Xupi” a Ítaca y el nuestro han sido, tal y como dicen los versos de Kavafis, difícil, largo, lleno de aventuras y experiencias. Todos tenemos nuestras propias Odiseas de Homero, pero el trayecto nos ha enriquecido y ha valido mucho la pena. ¡Mil gracias “Mestre”!

(I)

Quan surts per fer el viatge cap a Ítaca,
has de pregar que el camí sigui llarg,
ple d’aventures, ple de coneixences.
Has de pregar que el camí sigui llarg,
que siguin moltes les matinades
que entraràs en un port que els teus ulls ignoraven,
i vagis a ciutats per aprendre dels que saben.
Tingues sempre al cor la idea d’Ítaca.
Has d’arribar-hi, és el teu destí,
però no forcis gens la travessia.
És preferible que duri molts anys,
que siguis vell quan fondegis l’illa,
ric de tot el que hauràs guanyat fent el camí,
sense esperar que et doni més riqueses.
Ítaca t’ha donat el bell viatge,
sense ella no hauries sortit.
I si la trobes pobra, no és que Ítaca
t’hagi enganyat. Savi, com bé t’has fet,
sabràs el que volen dir les Ítaques.

I-Kavafis (Adaptación de Lluís Llach sobre una versión catalana de Carles Riba).

Fotografías: Álex Olea y Miguel Ángel Pedrera